Del Artículo Sobre La Lactancia

Hace ya algún tiempo leí en Internet un artículo sobre la alimentación de fórmula. Uno de los mejores artículos que he leído y que no hablaba nada de CUANTO mejor es el dar de lactar sobre la fórmula o todos los beneficios que tiene y todos esos números que ya conocemos (es cierto que es mucho mejor la leche materna. NADIE dice lo contrario)… PERO pocas veces he leído algo tan bien hecho. Una mamá que habla sobre cómo y por qué decide darle fórmula a su hijo. ME ENCANTO. Tengo que compartirlo. Está traducido al español lo mejor que pude.

Quizás así algunas personas dejen de crucificar a las madres que deciden alimentar con fórmula a sus hijos.

“Odié dar de lactar. LO ODIE.

Lo odié desde el doloroso primer momento en el que mi hijo lactó hasta las 57 días después, cuando decidí que ya era suficiente y cambié al biberón.

Odié cada segundo de cada vez que le di de lactar. Que manera de desperdiciar los dos primeros meses de vida de mi hijo.

La lactancia materna se ha convertido de alguna manera algún tipo de calificación para ser una buena – o incluso decente – madre. El perdón está dado a esas madres que intentan dar el pecho, pero no pueden, pero el resto de nosotras? Estamos villanizadas por ello. Por lo menos se siente de esa manera.

Para mí, la maternidad sólo comenzó a ser agradable una vez que dejé de forzar algo que, irónicamente, se sentía como la cosa menos natural del mundo. Sólo entonces, empiezo a saborear el momento de mecerlo para dormir, o apreciar el sonido de su respiración, o el mirar con detenimiento sus espesas pestañas mientras me mira.

¿Por qué lo odié tanto?

1. La lactancia materna me consumía. 24/7, era más o menos todo lo que pensaba, todo lo previsto y todo lo que hice. ¿Cómo podría ser de otra manera? Tenía que alimentar a mi hijo cada dos horas, cada comida nos llevó una hora y para el momento en el que ya había terminado, era casi la hora de darle de comer de nuevo.

2. Me sentí un asco. Yo, de alguna manera, pensé que la obtención de estas tetas de estrella porno me harían sentir sexy y poderosa. En cambio, me sentía como una vaca. Una apestosa vaca llorona que gotea.

3. Santo Dios, me dolía! La sensación de tener a alguien tirando de una parte delicada de mi, hasta que sangre, no es mi idea de un buen momento. Lo sentimos, Christian Grey.

4. Mi cuerpo todavía no era mío. A los nueve meses de embarazo, yo deseaba más que nada, tener mi cuerpo de nuevo, y contaba atrás los segundos hasta que de una vez sucediera. Pero mientras yo estaba amamantando, todavía no era mío. Yo era simplemente un camión de reparto de alimentos.

5. Bombeo. Sacarme la leche con el sacaleche. Ninguna explicación necesaria.

6. No saber cuánto en realidad estaba comiendo. Mi hijo comía todo el día, pero en realidad nunca se sabe lo mucho que se está comiendo. ¿Consiguió lo suficiente? ¿Estaba muriendo de hambre? ¿Se estaba chupando nada o algo de leche? No tenía ni idea.

7. Mis hormonas estaban jodidamente locas. Era como SPM y esteroides al mismo tiempo.

8. Yo estaba por mi cuenta. Tengo la suerte de tener un marido que quiere estar tan involucrado como sea posible, pero como la única fábrica de leche era yo, él no podía hacer casi nada. La capacidad de mi bebé para avanzar y crecer dependía 100% de mí. La presión era demasiada.

9. Yo era consciente de mí misma. Un aplauso para las mujeres que sacan una teta en todas partes y en cualquier lugar, pero yo no era una de ellas. Lo que significaba que en el momento que alguien venía a visitarme, yo me lanzaba a buscar algo privacidad. No es la mejor cosa para una nueva mamá sola.

10. El sentimiento de culpa. Cada alimentación me hizo sentir como que algo estaba mal conmigo: ¿Por qué no me conecto con él? ¿Por qué no amo proveer para él? ¿Qué es lo que me pasa? Me ha tomado mucho tiempo para darme cuenta de que yo no era una mala madre, simplemente no tenía éxito en una parte de la maternidad. Afortunadamente para él, y para mi, tengo éxito en otras partes de la maternidad. Mi papel como madre no estaba y no se define por la forma en que elegí alimentar a mi bebé. No lo creo.

Y tampoco el tuyo.”

Anuncios

Escrito por

Mamá de dos niños y esposa, obsesionada con los detalles, los horarios, y la organización! Creo que la maternidad TIENE que ser divertida! Tenemos que aprender a tomar todo con humor para sobrevivir a este sube y baja emocionante!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s